VIENTRES DE ARENA: DOS REALIDADES, UN COMPROMISO

           

Durante las V Jornadas Sin Gluten del Corredor de Henares, la asociación “Viviendo Sin Gluten” quiso acordarse de la población saharaui celíaca. Durante la tarde del sábado se proyectó en el Centro Cultural el documental “Vientres de arena”, de Pablo Montes.

Nos invitaron a la proyección y al coloquio posterior. Fue muy interesante escuchar a los celíacos del Norte y del Sur hablar de sus realidades y, sobre todo, visibilizar la realidad de la celiaquía, cuestión que se logra con creces en el documental. Uno se da cuenta de que, si la población saharaui sufre el exilio (que es la capa más visible), hay muchas otras capas de escasez y de sufrimiento que padecen varios colectivos como el celíaco, los discapacitados y los ancianos, entre otros; sus necesidades vitales se ven ahogadas por el grito colectivo.

Escuchamos testimonios personales del propio director del documental (también celíaco); el de la periodista y escritora Ebaba Hameida (también celíaca); el de Rebeca, también celíaca y con el alma partida entre el Sáhara y España; y otros testimonios de políticos como las concejalas de Coslada, Emilia y Elena, y sus experiencias recientes durante sus viajes al Sáhara. Emilia habló de la acogida de su niño que lleva ya tres o cuatro años viniendo en el programa de Vacaciones en Paz. También habló del Sáhara el delegado del Frente Polisario en la Comunidad de Madrid, Jalil Mohamed, y dio cifras que ofrecen organismos internacionales sobre la celiaquía en los campamentos de refugiados saharauis, que está en torno al cinco o el seis por ciento. Posiblemente sea mucho más alta por falta de recursos para hacer un diagnóstico real y completo.

La situación es aterradora cuando uno escucha estas cifras y cuando oye los testimonios de las familias de celíacos en el Sahara: las dificultades que tienen que sortear para hacer una dieta correcta y los prejuicios y supersticiones que hay con el tema. No solo prejuicios, sino la negación de que exista o el minimizarla como si no fuera una enfermedad autoinmune peligrosa si no se toman las medidas a rajatabla.

Capas y capas de dificultades, pero también hemos escuchado voces empáticas, solidarias y dispuestas a ayudar; porque la asociación «Viviendo Sin Gluten» es la mejor muestra de que, desde el sufrimiento, el apoyo y la esperanza, también se puede levantar la voz a favor de otro colectivo y, por ende, de un pueblo también necesitado de solidaridad.

Limam Boisha.

 

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