MI NIÑA DEL DESIERTO

La niña se volvió pájaro
Y volaba por el desierto.
Arena en sus alas
! Ay que no puedo.!!.

La niña desciende,
tejiendo estrellas en el cielo.
Con lágrimas en los ojos,
Escucha el rugido del viento.
Le llegan remotos recuerdos de oleaje y aguas saladas.

Y quiere volver entre corales y camellos.
Por eso, sola, va cabalgando entre el viento, la arena y el claro de luna que la ilumina.

A veces camina, otras vuela.
Ahí va llena de ilusiones y de muchos, muchos temores por el desierto.

M. J. Irigaray

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