La fuerza del más pequeño

 

No siempre, o tal vez casi nunca, el más fuerte es el más grande. Eso es lo que les han enseñado Gajmula y Aziz a los niños de Auserd después de leer “El pequeño conejo blanco”, un cuento popular portugués que hoy dedicamos a todos los amigos, y son muchos, de nuestro país vecino, Portugal. Porque ser grande es cuestión de empatía, solidaridad y justicia, tres características que definen a los bibliotecarios que creen en lo que hacen y que hacen lo que creen que puede despertar la creatividad y el espíritu crítico, que sugieren lecturas que traspasan la piel y que buscan hasta en el rincón más alejado a potenciales lectores.

Bravo por los bibliotecarios que aman su profesión y que apoyan este proyecto, que es el suyo. Bravo por nuestro bibliotecarios saharauis, y por nuestro equipo de bibliotecarios españoles, y portugueses y por aquellos que en el continente americano nos siguen y nos alientan.

Que la amistad, la valentía y el amor a la cultura nos permitan seguir luchando contra la cabra cabresa que ha invadido la casa saharaui.

 

 

 

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