EL INFINITO EN UNA SANDÍA

Leemos que la guerra en Ucrania causará (más) hambre en África, pero son solo palabras ante la indiferencia fría del telediario.

Por eso estas imágenes que ves dicen, hablan, gritan. Un kilo de plátanos cuesta ahora en los campamentos 10 euros. Un kilo de sandía en las mentes y las sonrisas de los niños del Bubisher, nada.

Cuando deseas lo que no tienes, lo sueñas.

Mira su sandía: perfecta, apetecible, refrescante. Solo es un poco de papel y tinta, pero el suyo es un libro de filosofía, una metáfora de un pueblo que sigue soñando con satisfacer hambre y sed. Libertad e independencia. O sobre la guerra, sobre la compra de (más) armas, en vez de más sandías, más trigo. El infinito en una sandía.

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