En el Bubisher el arte se manifiesta cada día y de diferentes maneras. En esta ocasión, Alghailani y Salka decidieron que los personajes de los cuentos se instalaran en los rostros de los lectores y ¡manos a la obra! El resultado hizo que los niños disfrutaran viéndose transformados, lo que les permitió sentirse diferentes, nuevos, espectaculares. Todos querían que su cara fuera un lienzo en el que los artistas plasmaran su trabajo.
El arte está vivo en Bojador, porque artistas son Alghailani y Salka. Y se mueve hacia las jaimas, porque los niños lo llevan consigo en sus caras o en un papel y siempre en sus retinas.










