
Siempre adelante,juventud saharaui. Siempre adelante, generaciones que nacisteis entre jaimas y horizontes abiertos, herederas de una historia escrita con sacrificio, paciencia y sangre digna. No camináis solas: detrás de cada uno de vuestros pasos están los nombres de quienes entregaron su vida por un Sáhara libre e independiente. Ellos no son pasado; son conciencia viva, brújula moral, raíz profunda. Mantener su herencia no significa vivir anclados en la nostalgia, sino transformar la memoria en acción serena y firme. Significa encarar la vida sin indiferencia ante la adversidad, sin acostumbrarse a la injusticia, ni aceptar como normal lo que hiere la dignidad de un pueblo. La indiferencia es el verdadero exilio; el compromiso, en cambio, es patria, es honrar a los mártires.
Siempre adelante es sostener la antorcha militante por la paz y la justicia. No una paz sumisa, sino una paz con derechos. No una justicia retórica, sino una justicia real, que reconozca la identidad, la cultura y la soberanía de un pueblo que ha sabido resistir sin
renunciar a su humanidad.
Pero avanzar también exige conocimiento. No es suficiente la emoción; es necesaria la formación. Abrazar el saber es otra forma de resistencia. El aprendizaje es arma noble, y la lectura, el camino más seguro hacia la libertad interior. Quien lee amplía su mundo; quien estudia fortalece su voz; quien piensa, deja de ser manipulable.
Si la mezquita es la casa de Dios, espacio de recogimiento y fe, la biblioteca, en especial la Biblioteca Bubisher es la casa de la emancipación intelectual. Entre sus libros no solo habitan historias, sino futuros posibles. Es allí donde la palabra se convierte en conciencia y la conciencia en ciudadanía. Hoy es ya patrimonio cultural saharaui, símbolo de que un pueblo puede resistir también desde la cultura, desde la tinta y el papel, desde la imaginación que no acepta fronteras.
Juventud saharaui: que la lucha, el estudio sean vuestra trinchera luminosa, que la ética sea vuestra bandera y que la memoria sea vuestro impulso. Que nadie os convenza de que soñar es ingenuo ni de que luchar por la justicia es inútil. Las grandes transformaciones comenzaron siempre en la mente de quienes se negaron a rendirse.
Siempre adelante. Con fe, con libros, con dignidad. Porque un pueblo que educa a sus hijos en la lucha, en la memoria, la cultura y la justicia jamás será vencido.
B.Lehdad






