
Ya quisiera Europa tener un grupo de expertas (ocho chicas y dos chicos) como este para resolver sus problemas y salir de la parálisis. Daríamos cualquier cosa por saber lo que se cuece ahí, en el centro de la foto, entre lazos rojos y pensamientos en ebullición, sobre una alfombra bubishera. Nada malo, seguro; algo bueno, con más seguridad aún. Algo bello y nuevo, una criatura que aún balbucea. Pero ese balbuceo es una promesa de futuro. No hay sonido en una foto, pero se presiente, se intuye: ¿Lo hacemos? Y desde aquí les animamos: ¡Venga! ¡Para eso le dimos alas nuevas al Bubisher, para que lo hagáis, sea lo que sea!
Gonzalo Moure






