EL SECRETO DE LOS SECRETOS

Enseñar a los niños cómo guardar los secretos es ayudarles a diferenciar entre secretos buenos (sorpresas, momentos alegres…) y secretos malos (aquellos que causan miedo, tristeza o incomodidad). Es importante explicarles que los secretos buenos generan complicidad en quien los cuenta y la sensación de ser alguien de confianza en quien los recibe. Sin embargo, los secretos que esconden daño para otras personas deben contárselos a sus padres o a sus maestros, porque siempre hay que evitar que alguien sufra.

También es fundamental ponerles ejemplos concretos como el siguiente: “Imagina que un niño te dice: ‘Voy a escaparme de casa cuando salgamos de la escuela; no se lo cuentes a nadie, ¿eh?’”. Ante situaciones así, hay que ayudarles a reflexionar y explicarles que contárselo a un adulto, en este caso a la maestra, no es ser chivato, sino responsable

Marmada Alien, bibliotecaria Bubisher de Dajla

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *