La luz del sol entró hoy a raudales por la puerta y las ventanas de la biblioteca de Smara. Pies descalzos sobre papeles de múltiples colores y las huellas se transformaron en sutiles mariposas. Después, volaron con sus alas de papel hasta las flores que crecieron en las manos de los más pequeños. Y, cómo no, varios bubisheres las esperaban para darles la bienvenida.
La primavera anunciando su próxima llegada a través de la imaginación. La alegría desbordante de los niños recordándonos que todo es posible.








