A veces los cuentos, a pesar de ser cuentos, se ajustan mucho a la realidad. Este es el caso de ELMER , una historia que encierra similitudes con los problemas de la sociedad y la causa saharaui.
Cuando nos planteamos trabajar con este cuento en secundaria, nos asaltó una duda: Tal vez su apariencia demasiado infantil desanimara a los alumnos a reflexionar sobre su contenido más profundo y a participar en las actividades que habí­amos preparado. Finalmente, y después de pensarlo mucho, decidimos arriesgarnos. Habí­a que intentarlo.
A través del kamisibai fueron pasando una tras otra las páginas y las palabras, las ideas, los colores, las diferencias. Y llegó el final. Entonces, el silencio invadió el aula. De pronto, un alumno dijo:
-«Cuando yo iba a España, los españoles me veí­an y me trataban distinto por mi color como ELMER, aunque yo era un niño como los demás niños españoles”.
A partir de ese momento, todos querí­an participar en la conversación, era como si les hubieran quitado la venda de los ojos y de la boca.
Intervención tras intervención, los alumnos se iban introduciendo poco a poco en el terreno que nosotros habí­amos programado: Derechos Humanos y Racismo. Y todo giró sobre un principio esencial: Todos en el aula éramos diferentes, pero todos tení­amos los mismos derechos.
La alumnas se mostraron muy sensibilizadas con los temas sociales y, sobre todo, con los más directamente relacionados con las mujeres. Y asentí­an, casi al uní­sono, con un movimiento afirmativo de cabeza, cuando algo muy importante se decí­a en defensa de sus derechos.
Los alumnos, por su parte, tomaron posturas propias de pequeños guerreros.
Y así­,envueltos en una más que fructuosa charla, fueron escribiendo derechos en papeles de colores que luego pegaban en un ELMER grande de cartulina, que habí­amos colgado en la pizarra.
Les encantó la actividad y quedamos para un próximo dí­a. Porque también debemos tratar los deberes que como seres humanos tenemos.
Esperamos tener la oportunidad de poder trabajarlo.
Candi y Alghailani
Ausserd, 14 de febrero.

1.035 respuestas a

  1. ¡Excelente! La ficción del relato nos permite objetivar situaciones traumáticas, ver con más claridad y cambiar lo que llamamos «realidad».
    marí­a

  2. Candi y Alghailani…¡¡¡ precioso vuestro trabajo!! Es emocionante seguir paso a paso como vais creciendo… ¡¡gracias por compartirlo!!
    Un abrazo.

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