GALLO ROJO, GALLO NEGRO

Sentada en la arena, fuera de la haima, veo pasar sorprendida un gallo. Pero, ¿qué hace un gallo paseando entre las haimas? ¿De dónde ha salido? Su paso es orgulloso, como corresponde a todo gallo. La sorpresa inicial deja paso al recuerdo de la canción Gallo rojo, gallo negro.

Si te enseñaran la imagen de un gallo y te pidieran que, sin pensarlo, dijeras que te viene a la mente, quizás dijeras que Francia, o un anuncio de sopas, o una veleta; y si fueras de Pamplona, la iglesia del patrón de Pamplona, San Cérnin. Pero a mí la imagen de un gallo me trae el sonido y la letra de la canción antifascista que escribió Chicho Sánchez Ferlosio:  “El gallo negro es traicionero, el gallo rojo es valiente”(…) “No se rinde un gallo rojo más que cuando está ya muerto” (…)

Esta canción siempre me revuelve porque aún quedan muchas luchas del oprimido contra el opresor: la del pueblo saharaui, la del pueblo palestino y también las de otros pueblos. No sé si el gallo que pasa ante mí es negro o rojo, pero tengo la esperanza de que sea de los que canten algún día en un nuevo amanecer en los territorios no ocupados, sino libres.

Además, el pobre gallo también me trae a la memoria la leyenda de la traición que hizo Caifás, también conocido como Pedro, al profeta Isa —Jesús—. Después de cenar con sus discípulos el Día de Pascua, Isa le advirtió a Caifás de que una vez que él fuera hecho preso, el propio Caifás lo negaría tres veces antes de que el gallo cantara. Caifás juró y perjuró que no lo haría jamás, que le sería fiel siempre, aún a riesgo de su propia vida. Así fue que cuando se le acercaron por tres veces preguntándole si era del círculo de Isa, él lo negó por tres veces y, una vez perpetrada la traición, el gallo cantó.

Se da el caso de que también por tres veces, tres gobernantes españoles han traicionado al pueblo saharaui: el hoy rey emérito y entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, Felipe González y el actual presidente Pedro Sánchez.

 

“Cuando canta el gallo negro

Es que se acaba el día,

Cuando canta el gallo negro

Es que se acaba el día.

Si cantara el gallo rojo

Otro gallo cantaría

Si cantara el gallo rojo

Otro gallo cantaría.

(…)”

Maite Ramos Fernández

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