
El primero de Mayo de cada año las escuelas, administraciones y ayuntamientos están en pausa de trabajo para recordarnos que, más allá de esta economía mundial basada en la tecnología están los hombres y mujeres que no descansan, no se quejan y soportan el resto del año la rutina diaria del trabajo, intentando cambiar el mundo mientras soportan la presión de las grandes multinacionales que se enriquecen con su esfuerzo, los que por lo menos dos veces al día deciden renunciar y dejarlo todo, pero que cuando suena el despertador se levantan y como cada día vuelven a su puesto de trabajo, los que se esfuerzan para continuar con la misma capacidad y actitud con las que comenzaron a trabajar el primer día, los que si en verdad pararan su actividad laboral toda la economía mundial se caería.
Son la fuerza más poderosa de todos los países y se debería reconocer sus actos cada día y no solo el 1 de mayo
Porque un solo día no refleja sus derechos
Feliz Día Internacional del Trabajo a tod@s
Laila Mahfud, bibliotecaria Bubisher de Auserd






