MAMÁ: LÉEME UN CUENTO

«La Literatura puede ser una herramienta valiosa para ayudar a los niños a superar desafíos y a seguir creciendo»
(S. Lebeau)

Querida Fadala:
Hace ya 50 años del éxodo de tu pueblo. Un pueblo olvidado por unos, machacado por otros y sin embargo sigue viviendo con dignidad en el desierto argelino.

Vuestros niños van a la escuela, vuestras casas son las más dignas posibles, vuestra salud aceptablemente atendida, vuestra manera de vivir cooperando, solidarizando con la familia, los vecinos, los amigos. Eso os ayuda a seguir viviendo en la resistencia, en la esperanza.

Las bibliotecas del pájaro de la suerte están abiertas como un refugio donde poder descansar, jugar, leer, hablar, escribir.

Pero hay tantas cosas que tu pueblo no puede ni siquiera imaginar. La mayoría de vosotros nunca ha visto el mar, no ha escalado una montaña, ni ha paseado por un bosque, nunca ha visto florecer un almendro, ni ha tocado la nieve, y tal vez, nunca ha visto un torrente de agua.

Y me pregunto hasta cuándo.

Os hemos olvidado, apartado. Vergüenza de mundo, de dirigentes y de intereses.

Y vosotros ahí en la hamada, resistiendo como pueblo, con vuestra identidad, vuestra lengua, vuestras costumbres, vuestros valores. Seguid deseándolo, seguid formándoos, acudid a la cultura, al conocimiento, a la sabiduría de un pueblo que sabe resistir, que sabe seguir soñando.

Fadala,
cuando tu hija te diga, con un libro en la mano:
_ Mamá: léeme un cuento, déjalo todo, regálale tu tiempo, abraza a esa criatura, ponla en tu regazo, acurrucada, leele. Sabes que los vínculos que se crean serán tan absorbentes y placenteros tanto para tí , que lees, como para ella que escucha. Eso nadie se lo podrá quitar.
Sólo la literatura tiene ese poder mágico.

Dibuja tus sueños, escribe tus historias, lee libros de otros mundos para los tuyos, para otros.

M José Irigaray

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *