LAS BIBLIOTECAS DEL DESIERTO

En la XXIX Conferencia de los Intergrupos Parlamentarios «Paz y Libertad en el Sáhara»

El viernes y el sábado pasados se celebró la XXIX Conferencia de los Intergrupos Parlamentarios “Paz y Libertad en el Sáhara”, que tuvo lugar en  la sede del Parlamento de Navarro y reunió en Pamplona a representantes de diez cámaras autonómicas, numeros delegados del Frente Polisario venidos del Estado Español y miembros de asociaciones solidarias, entre ellas  Saharako Kabiak / Bubisher. A continuación el texto resumido de nuestra intrevención.

LAS BIBLIOTECAS DEL DESIERTO

La rica cultura saharaui ha sido transmitida por tradición oral. Generación tras generación los saberes ancestrales, los ritos, las costumbres se han transmitido de padres a hijos y de madres a hijas pero apenas se recogió por escrito toda esa riqueza cultural, con honradas excepciones.

Es por ello que, sin renegar de la oralidad, poner en marcha bibliobuses y bibliotecas en los campos de personas refugiadas de Tindouf ha sido una larga y costosa apuesta: primero fueron los bibliobuses  y su puesta en marcha no exenta de problemas originados por el entorno. Y cuando se decidió dar el salto a crear la primera biblioteca física hubo algún compañero del Bubisher, la Asociación de escritores por el Sáhara-Bubisher que no veía nada claro “esa locura”.

Felizmente, tras un largo recorrido  de quince años tenemos en cada wylaya un bibliobus en marcha y una biblioteca abierta.  Y es hermoso ver lo que es hoy por hoy la red de bibliotecas del proyecto Bubisher con sus nidos / Kabiak y lo que es más importante, el capital humano compuesto por treinta saharauis en ese inhóspito desierto de los desiertos que es la hamada.

Y es hermoso ver a las niñas y niños saharauis en las bibliotecas haciendo teatro, en el cine de los jueves, jugando a juegos de mesa o cogiendo libros. Y es hermoso ver jóvenes saharauis paricipando en un grupo lectura, en clases de idioma, en cursos de formación para mujeres… o, sin más, socializando en un entorno acogedor. Así es que los nidos del Bubisher están vivas, y eso se lo debemos sobre todos a las y los trabajadores: bibliotecarias y bibliotecarios, chóferes y guardianes.

La cultura saharaui tiene en esos nidos donde anidar y crecer, gracias a ese Bubishser que ha traído ya buena suerte y esperanza, convirtiendo en realidad lo que hace quince años era un sueño.  Cuando un txiki saharaui tiene acceso a ese espacio y a libros que de otra manera no podría tener, el mensaje que se les quiere transmitir es que lea lo que quiera, pero que lea, que piense y que luego vuelva otra vez.

Las bibliotecas del siglo XXI no pueden ser —ni aquí ni en el Sahara— meros almacenes de libros; el pajarito negro tiene cinco refugios, nidos, llenos de actividad. Los nidos del Bubihser no son nidos vacíos, sino nidos vivos.

Leo a continuación un extracto de la Carta de la proclamación de Independencia de la RASD, realizada en Bir lehlu, el 27 de Febrero de 1976, hace ahora 50 años: “La República Árabe Saharaui Democrática pide a la comunidad internacional, cuyas metas son el establecimiento del derecho y la justicia en aras de reforzar los pilares de la paz y de la seguridad mundiales:

Que colabore en la construcción y en el desarrollo de este nuevo país para garantizar en el la dignidad, la prosperidad y las aspiraciones de las personas”.

La ayuda internacional llega a los campamentos, sí, aunque cada vez en menor cantidad y hay muchas ONGs que realizan una labor encomiable y trabajan para ayudar a la población refugiada en los campamentos de Tindouf en aspectos de alimentación, sanidad y los equipamientos, y no seremos nosotros los que digamos que no haya que hacerlo .

Empero, en nuestra opinión sin restar importancia a la  alimentación a la sanidad o al transporte, así mismo, la cultura, la lectura, el conocimiento, son también necesarios. La causa saharaui, una causa tan noble como pobre, necesita que no nos olvidemos de ellos y sigamos aportando, por lo menos hasta que puedan volver al Sahara Occidental, a su tierra, con la cabeza alta y con la dignidad que caracteriza al Pueblo Saharaui tras 50 años de resistencia. Sahara hurra!

Josu Jimenez Maia, Nidos del Sahara / Saharako Kabiak

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