La asociación Escritores por el Sahara- Bubisher se une al dolor del pueblo saharaui, y de toda la familia del presidente de la RASD, Mohammed Abdelaziz. Queremos hacer llegar nuestras condolencias a su familia y a toda la sociedad saharaui. El recuerdo del líder saharaui permanecerá con nosotros como luchador por la libertad y la independencia del Sáhara Occidental. Como también continuará la resistencia activa y pacífica de todos los saharauis donde quiera que estén.
Archivo de mayo, 2016
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Buenos deseos para el mes de Ramadán
Debido a la proximidad del Ramadán, que este año tendrá lugar entre el 6 de junio y el 6 de julio, las bibliotecas Bubisher están a punto de cerrar sus puertas al público.
Pero antes, los niños y niñas han estado realizando trabajos para llevárselos a sus familias, con el fin de desearles un feliz mes de Ramadán, para demostrarles su cariño y para transmitirles la ilusión con la que han realizado estos regalos.
Como dice Fetrana, se ha creado en las bibliotecas un ambiente “ramadeño” para el que los niños han aportado energía, ilusión y mucha imaginación.
Entre las actividades que han realizado cabe destacar las tarjetas con mensajes de cariño, los farolillos o la “mezquita sorpresa” en cada una de cuyas ventanas y puertas se esconde un enigma. También han leído cuentos en los que aparecen lugares y animales citados en el Corán.
Desde aquí deseamos a toda la comunidad saharaui un mes de Ramadán lleno de paz y serenidad.
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Historias con Arte
Que leer pone en marcha la imaginación es incuestionable, pero que, además, una buena historia y el impulso de quien nos ha puesto en contacto con ella despierten al artista que llevamos dentro, es romper nuestra coraza y entrar en un mundo ilimitado de posibilidades.
Esto es lo que ha ocurrido estos días en la biblioteca de Smara. La lectura de Tuk es Tuk, un libro sobre el valor de la diferencia, y la puesta en marcha de la técnica de “cadáver exquisito”, dieron lugar a estos fantásticos animales, tan diferentes como hermosos, creados por los propios niños.
Historia de una lata, o como cambiar la mirada para poder ver con los ojos de la imaginación, dio lugar, después de su lectura, a una excursión por las calles del campamento buscando latas para transformarlas en auténticas obras de arte.
No hay niño que no sea capaz de crear con sus manos lo que su imaginación le permite ver. Es solo cuestión de enseñarles a descubrirlo.
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Resistir, insistir y nunca desistir
Este lema de Nuno Marçal, bibliotecario luso, resume a la perfección lo que vimos, escuchamos y vivimos en la casa de Cultura de Cangas de Onís.
Cuatro cortos dirigidos por cuatro mujeres palestinas y el libro de Fernando Llorente “De verso y piedra” nos permitieron , durante dos días, reflexionar sobre las duras condiciones de vida de los y las refugiadas de larga duración, cuya lucha, cuyas causas no pueden caer en el olvido.
Si Ana Suárez, representante de UNRAW (Agencia de la ONU para los refugiados de Palestina) nos explicaba, a través de cada una de las proyecciones, la difícil situación de las mujeres palestinas, Fernando Llorente nos llevó, con sus palabras y sus poemas, al Tiris, corazón de la cultura saharaui, a la fuerte presencia de sus poetas, a la espiritualidad que se respira en Leyuad y que, en palabras del propio escritor, se hace visible en la primera película saharaui que fue seleccionada en el Festival de Derechos Humanos de San Sebastián y que solo podía titularse así: Leyuad.
La voz desgarrada de muchas mujeres palestinas llenó la pantalla y atravesó nuestras pieles. La voz impresionante de Geli y Ángel, cantando algunos poemas del libro de Llorente, y la de Fernando Oria leyendo otros, llenó la sala de un silencio transparente que dejó al descubierto la suma de muchas emociones.
Para que ellos resistan, decía Fernando Llorente, es necesario que aquí sigamos insistiendo, a través de todos los medios a nuestro alcance, en hacerles visibles, en ser testigos y portadores de su existencia .
La cámara de las directoras palestinas ALAA DESOKI, l’ATEMAD KAMEL WASHAH, REHAM AL-GHAZALI y SAHAR OMAR FASFOOS y el libro de FERNANDO LLORENTE son detonantes que impulsan a no desistir ni de la resistencia ni de la insistencia.
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Refúgiate en mi abrazo
SI PUEDES, NO TE LO PIERDAS
EXTRA, EXTRA, ya están preparados Los Mayos 2016. En esta edición, bajo el título «Refúgiate en mi abrazo», será una jornada de apoyo al refugiado.
Id pues reservando el domingo 29 para pasar un día precioso en el campo, lleno de actividades para todos los públicos y con entrada libre y gratuita. Porque la ocasión lo merece y
VamosASacarlosDelBarro.
PROGRAMA DE «REFÚGIATE EN MIS BRAZOS» (Los Mayos 2016, JORNADA DE APOYO AL REFUGIADO):
9h “La cabeza a pájaros” (Taller de trinos, nidos y vuelos) José L. Moreno
10h Chocolate con picatostes
10’30h “We Can Dog” (Exhibición canina y asesoramiento), con Óscar
11’45h 13’00h “Cuentos de Mayo”, con Carioca Cuentacuentos
12’15h (Taller de yoga en familia) Jose
13’00h «Historias de pertenencia, apego y desapego…», por Entrespejos (Teatro PlayBack)
13’30h Chinegros (Jazz y otras músicas terrenales)
14’30h COMIDA (de pinchos en bar o de menú sentados)
16h’00h Marzo, Corvo y Fuentes (música para la sobremesa)
16’45h Katúa&Galea (teatro)
18’00h Subasta, con la magia de Fernando Saldaña
19’00h “Nos van a oír” (Taller de Batucada) Lauren Cintado
20’00h Antonio Lagarda Trío (Rock acústico)
20’30h Entre gatos (Flamenquito del bueno, con Cele Hernandez Salvador, Kike Lokomotoro, David Tevi…)
Y ADEMÁS, DURANTE TODA LA FERIA…:
La cantina (con concurso de pinchos y premios al mejor pincho y al más bonico presentado) ¡ANÍMATE y COLABORA CON UN PINCHO!
“Malabrujas, piedras y otros brebajes”, pero allá tú si te cuelas en su jaima…
“El carro más dulce” (quiosco) y “Versos por un tubo” (Tómbola poética)
“¡Al trueque, que es gerundio!” (mercadillo de trueque). ¡PARTICIPA TRAYENDO TUS TESOROS!
“A revolver el monte” (diferentes montones de todo a 1 euro, ropa, libros, juguetes…) POR SI TE OLVIDAS DE TRAER ALGO PARA EL TRUEQUE
“Por el barro, el agua, el aire y el fuego”, taller con Manuel Martín
“Con mucho mimo”, transiciones de Josetxu Morán
“¡A las alambradas!” (anuncios por palabras, con Raúl Vacas
RECOGIDA, DESPEDIDA y FIN DE FIESTA
¡ENTRADA LIBRE Y GRATUITA!
¡Necesitamos vuestra asistencia y colaboración! PORQUE… #VamosASacarlosDelBarro
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La Querida (Facebook)
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Rodasviejas / 37460 Aldehuela de la Bóveda
(Salamanca)
Tfno: 616 013 549
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Libros en árabe
La pasada semana , Mahayub Mohamed Sidi, coordinador en los campamentos saharauis de la Asociación de Científicos Musulmanes de Argelia, hacía entrega a Hamida Abdulah de 10000 libros en árabe donados por dicha asociación.
Los libros han sido repartidos equitativamente en las tres bibliotecas Bubisher y ahora, corresponde a nuestros bibliotecarios, seleccionar, catalogar y registrar dicho fondo.
Dada la demanda de libros en árabe que hacen los usuarios, especialmente los adultos, esta donación generará, sin duda, un aumento en el número de socios y de préstamos.
Agradecemos a la Asociación donante, y a su coordinador, este gesto que tanto aporta a la integración de la lectura en la vida de los campamentos.
Leer es un derecho y sumar esfuerzos para que este derecho sea realidad, es el mejor camino.
De nuevo y en nombre de todos, gracias.
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EL COLEGIO JOVELLANOS, DE GIJÓN, Y “LO FÁCIL QUE SERÍA TODO”.
No está todo inventado. Si así fuera perderíamos la esperanza, algo difícil en el Bubisher. Porque año tras año comprobamos que hay lugar para esa esperanza. Y si el primer impulso de este precioso proyecto salió de los ahorros de los alumnos de un colegio, poco a poco vamos haciendo realidad el sueño de mantener los bibliobuses y las bibliotecas, e incluso de construir nuevas, con el viento en las velas de otros grupos de escolares. Y así, un día (cada vez menos lejano), podremos dibujar un mapa de las “bubitecas” en los campamentos, y bajo cada banderita poner el nombre de uno, dos, varios centros escolares. Y así, un año más, hemos acudido al Jovellanos de Gijón, un clásico en las buenas prácticas de la enseñanza en Asturias, para recoger el fruto de la imaginación y la iniciativa de sus niños y maestros. Un cheque es un cheque siempre, pero este es distinto. Un cheque de dos direcciones, porque si es verdad que es una contribución a lo que se hace allí, en el Sáhara, también es un cheque para ellos, para ingresar en el banco del corazón la convicción de que uniendo mano con mano se pueden hacer muchas cosas, y preciosas. El acto, como siempre, fue precioso. Es impresionante la profundidad con la que preguntan, su sensación de “estar al mando”, de que nosotros simplemente somos los caravaneros de su solidaridad. Ya les llegará la hora de venir, algún día, en nuestra caravana, para compartir con los chavales del Sáhara el sabor del triunfo: leer, es un derecho cumplido.
Y en la foto, tan felices. Tan sonrientes, pero en el fondo, tan serios.
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Barikallah: Un lector maravilloso
Resume su entrada en el bubisher con un: «Vine y dije Salam Alaikum, y ya está»
Y desde ese Salam Aleikum del primer día, no ha dejado de venir a la biblioteca cada vez que encuentra la ocasión. Asiste al colegio de Educación Especial de Bojador, trabaja en el aula de carpintería y eso le ayuda muchísimo a la hora de hacer manualidades.
Es fanático de las aventuras de Mortadelo y Filemón, le encantan estos personajes.
Durante este último trimestre, cada día viene a la biblioteca para completar sus libros de colorear y de caligrafía o para hacer alguna de sus obras maestras.
Su trato es fenomenal, tanto con los libros como con los lectores. Es sensible y amable, presta mucha atención a la hora del cuento y pregunta siempre que tiene dudas.
Son muchas cosas las que se podrían decir de Barikallah, pero lo más importante es la alegría y el afecto que nos regala y que manifiesta a base de bromas simpáticas. Además, es muy generoso, una maravilla de persona.
Fetrana y Alghailani
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Allí y aquí: ¡Sahara, sí! ¡Por una sonrisa!
Aquí y allí, en el desierto y en la Mancha, la intensidad del pueblo saharaui ha llegado. La intensidad de su cariño, de su gente y de sus niños hace que cualquier actividad sea un éxito. Sumado al contexto de literatura y de gente entrañable, como lo son las personas que rodean y trabajan en Bubisher, los sueños son fáciles de alcanzar. Digo sueño porque este proyecto nace de un sueño personal de unir infancia, Sahara, literatura… Este sueño consiguió hacerse realidad gracias a un grupo de amigos que se incorporaron a él con la misma intensidad con la que nació. Juntos pudimos compartir sonrisas.. Las sonrisas que ellos, a pesar la vida tan dura que tienen, nos traen verano tras verano gracias al proyecto de Vacaciones en Paz. Más tarde esta experiencia viajó de regreso a los niños del CEIP San Juan Evangelista, nuestro colegio.
Este proyecto, este sueño, comenzó con un viaje a Sahara, un viaje cargado de amor, de ilusión y alegría aunque también de incertidumbre de muchos de nosotros al ser la primera vez que lo realizábamos. Queríamos llevar algo más que comida, ropa, objetos… que aunque importantísimos, no lo son menos que las palabras, que los sueños, las aventuras, las historias, las risas… y eso bien lo sabe el personaje de un gran cuento como es nuestro amigo “Frederik”.
El “vehículo” para este regalo de vuelta no podía ser otro que Bubisher, y nos subimos en él.
“¡Sahara sí!¡Por una sonrisa!” ha sido un proyecto sencillo, de aquí y de allí. Consiste en una sencilla historia de una payaseta, Nadira, quien desea hacer sonreír a los niños. Uno de sus viajes será Sahara, donde llegará triste porque quiere ser payasa y no tiene nada para serlo. Poco a poco conseguirá convertirse en payasa y aparecerán sus amigos del circo (mago, duende, malabarista, duende, forzudo…) Estos personajes darán alegría a Nadira y a los niños que la acompañan.
Esta historia nos abrió el corazón de Bubisher y el de todos los niños y gente maravillosa que encontramos en Smara, Bojador y Auserd.
Esta gran experiencia, unida al inolvidable viaje a Sahara, hizo que de regreso nos planteáramos traer un trocito de Sahara a Sonseca, a nuestra gente, a nuestro pueblo, a nuestro cole. Y así hemos tenido la suerte de poder hacerlo. No sólo contando nuestro viaje a los adultos, sino llevándolo a nuestros niños de aquí. Muchos de ellos reciben a los niños de Sahara en su pueblo, en su piscina y algunos en sus casas.
Lo hicimos gracias a la Semana Cultural del CEIP San Juan Evangelista, dedicada a los refugiados, y a la implicación tanto de los docentes, como algunos componentes de la Asociación de amigos del pueblo saharaui.
Las actividades han sido varias y todas ellas diferentes y enriquecedoras. Destacaremos las siguientes:
Una exposición del viaje a Sahara por parte de dos niños del mismo colegio citado anteriormente, Pablo y Gonzalo. Dos niños de 6º de primaria que tuvieron la suerte de viajar al campo de refugiados saharauis y por lo tanto contar en primera persona sus propias vivencias a sus propios compañeros y a los niños de infantil. Se centraron en cómo viven los niños de Sahara, sus dificultades, tipo de vida, rutina, juegos…También contaron su experiencia en el bibliobús y en las bibliotecas que tuvieron la suerte de visitar y colaborar. Para ellos fue muy gratificante y bonito poder transmitir a los demás lo que allí habían vivido y sobre todo contarles la vida de sus amigos de Sahara. Fue una experiencia maravillosa para grandes y pequeños. Los pequeños quedaron asombrados y en su juego diario en días posteriores hablaban de Sahara, de la ausencia de agua, de las dunas, del té, de las melfas. Algunos de ellos juegan a ser de Sahara con gran cariño y respeto, objetivo fundamental de nuestra escuela y de nuestra sociedad.
Otra bonita actividad fue la presencia de una jaima en nuestro patio del cole. Apareció un lunes junto con una carta en cada aula, en ella les avisábamos de su presencia y de un amigo saharaui que nos la dejaba unos días. Él quería mostrar a los niños dónde vivían, cómo… a través de su vivienda, sus costumbres, vestidos… Esta causó gran expectación en los niños grandes y pequeños y nos dio la oportunidad de traer el trocito de Sahara que nos habíamos propuesto. Contamos cuentos en ella, escuchamos su música, nos vestimos como ellos y en general conocimos y nos acercamos a los saharauis. No solo a su injusta situación, como refugiados que son desde hace 40 años, sino a sus costumbres, su cultura, su música… y es que como dice Benjamín Franklin: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.” Y no hay nada mejor para respetar que convivir, que tocar, que sentir…
El problema de los refugiados es un problema que afecta a muchos seres humanos, a muchos niños y la Semana Cultural, dedicada a ellos, ha conseguido que los alumnos del CEIP San Juan Evangelista sepan lo que significa ser refugiado, desarrollando así algo necesario como personas y como sociedad: la empatía.
En la hora del patio la jaima ha sido el centro de atención, todos querían quitarse las zapatillas para entrar, para bailar, para hacer té, ponerse los collares… Todos eran parte de ese corazón de Sahara, de esos niños que soportan 50 grados en verano y que desde hace 40 años esperan que los mayores den una solución justa a su situación.Y para terminar me gustaría destacar que pequeños proyectos como éstos, los pequeños logros, pueden llevarse a cabo gracias a gente que sigue soñando y cree que con su granito de arena puede hacerse un mundo mejor. A gente que confía en la infancia, en su educación como la base para construir un mundo mejor, donde el respeto, la tolerancia, la cooperación y la igualdad no tengan que destacarse como un objetivo a trabajar, como una utopía, sino como parte integra de una sociedad donde las guerras, los atentados, la pobreza… sea eliminada. Por ello, gracias a los compañeros del colegio, a los amigos de bubisher, a la asociación de amigos del pueblo saharaui, amigos, familiares… que hacen posible esta actividad y todas las que día a día se llevan a cabo en Sahara y en Sonseca.
Con la ilusión, con el turbante, con la jaima, con el té, y con cada momento vivido en nuestro cole queremos conseguir borrar prejuicios y barreras, que no haya distancias ni diferencias entre niños de aquí y de allí.
“Sin educación no hay tolerancia y sin tolerancia no se alcanza la paz”
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Todos los niños tienen derecho a la lectura
Una suave llovizna caía sobre Nava cuando llegamos. La calle estaba casi desierta, eran las nueve de la mañana de un domingo que para el Bubisher no iba a ser un domingo cualquiera.
Una chica, que seguramente nos vio con cara de despistados, nos indicó que ya estaban montando el mercadillo, pero no en la plaza sino en el polideportivo.
Efectivamente, un número considerable de padres y niños se afanaban colocando lo que desde un prinicipio nos pareció una mercancía de lujo, porque todo lo que ponían a la venta lo habían hecho con sus propias manos, o lo habían donado, o lo habían cocinado.
En cada puesto, el nombre de uno de los campamentos. En el centro, una pancarta gigante con el lema de la campaña. Y de allá para aca, Nar
Nar ha sido en esta ocasión, ayudada y acompañada en todo momento por Lucy, nuestra hada madrina. Decir que es una gran mujer es casi no decir nada. Irradia simpatía , humanidad y fuerza. Y cocina de maravilla, podemos asegurarlo.
La asociación de padres y madres del Colegio San Bartolomé y toda la comunidad educativa trabajaron como no os podéis ni imaginar. Durante toda la mañana y toda la tarde se turnaron acompañando a los niños, montando talleres, aplaundiendo las actuaciones, vigilando que todo saliera bien.
También el Alcalde de Nava, acompañado por la Concejala de Cultura, pasó toda la mañana en el mercadillo hablando con unos y con otros y dedicó unas palabras llenas de afecto y solidaridad hacia el pueblo saharaui.
Los niños fueron, sin duda, los grandes protagonistas de esta fiesta, porque de sus manos salieron los objetos más bonitos que os podáis imaginar, las sonrisas más fascinantes, la alegría que se expandió por todo el recinto.
Además, también hubo actuaciones ¡Y vaya artistas que hay en Nava! Nunca vimos bailar con tanto entusiasmo el Pericote (baile muy típico en toda Asturias) ni representar con tanta fuerza Los gigantes de la luna. Y cuando los niños de la escuela de música interpretaron Imagine, sentimos algo muy especial, algo así como si el bubisher hubiera escapado de la pancarta y hubiera empezado a volar.
A todo el pueblo de Nava, gracias por su solidaridad.
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¡Vamos a la playa!
Hace un día de puro verano. Cielo azul sin una nube y calor intenso ya desde primeras horas de la mañana.
— Lo mejor que podemos hacer hoy es irnos a la playa ¿no os parece? — propone Suadu.
— ¡Genial! — contestamos todos. Y todos nos miramos entre sorprendidos e incrédulos, pero, sobre todo, ilusionados. Y nos ponemos manos a la obra.
Hay que preparar algunas cosas antes de salir. En primer lugar, la imaginación. Y nada mejor para ello que leer un libro. Y qué mejor libro para esta ocasión que “La canción del castillo de arena”.
Perfecto, ya tenemos nuestra fantasía desplegada a modo de toalla. Cogemos las palas (nuestras manos) y unos cuantos cubos (botellas y regaderas que llenamos de agua) y salimos disparados hacia esa playa cuyo lejano mar acercamos hasta nuestros pies, porque hemos aprendido a ver, como el Principito, que lo esencial no tiene por qué estar delante de nuestras narices.
A partir de este momento, nos dedicamos a la construcción de castillos, cada cual a su modo, pero todos poniendo lo mejor de nosotros mismos.
Fue una mañana de playa preciosa en la que soñamos con nuestro propio mar y con la esperanza de que en un futuro no muy lejano, este sueño se haga realidad.
Niños y niñas de Smara
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Pintando las emociones
Positivas. Negativas. Todos las tenemos, pero no siempre sabemos identificarlas y valorarlas. Ni siquiera somos conscientes de que tienen colores.
Los niños de Smara que estos días asisten a la biblioteca sí que lo saben, porque Carmen y Carmen, las dos voluntarias que en estos momentos están allí, les han enseñado, a través del cuento “El monstruo de colores”, que la alegría es amarilla y la tristeza azul, que el enfado se viste de rojo y de negro, el miedo. Que la serenidad, como los árboles, es verde.
¿Y qué pasa con el resto de las emociones? ¿No tienen color? ¡Claro que sí! Estos días, tal vez en este momento, están decidiendo entre todos el tono más adecuado para cada una de ellas.
Las dos Cármenes, madre e hija, ensayaron todas las emociones en su viaje-odisea a los campamentos, una aventura que no olvidaremos ni ellas ni yo ni Mahayub, al que volvemos a dar las gracias por su ayuda y apoyo. No fue fácil, no. Tuvieron que gastar mucha pintura verde, pero, como dijo Carmen madre cuando ya estaban en Smara, “Mereció la pena”
Y merece la pena, ayer mismo lo decía Kabara, ir a buscar a los niños a las dairas para que vayan a la biblioteca a disfrutar aprendiendo, a aprender disfrutando.
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Nunca es tarde
A veces, los problemas de conectividad no permiten que las noticias lleguen en el momento que se producen. Pero, ciertamente, nunca es tarde para disfrutar de unas imágenes tan tiernas y divertidas como esperanzadoras.
En Auserd, la fiesta del libro se celebró poniendo en escena una pequeña representación con la que Saad quiso que los propios actores tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de leer, sobre lo que significa una biblioteca y sobre lo bonito que es trabajar juntos.
Estos tres vídeos son el resultado de una preciosa y constructiva actividad. No os perdáis el momento en el que, en el vídeo Nº 3, los niños cantan.
Magnífico, Saad.
Bubisher Auserd: Fiesta del libro 1
Bubisher Auserd: Fiesta del libro 2
Bubisher Auserd: Fiesta del libro 3
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Trabajando en equipo
Auserd cuenta en la actualidad con un gran monitor que se ha propuesto, y lo está consiguiendo, que la biblioteca de esta wilaya se llene de niños y de jóvenes deseosos de leer, de crecer en un ambiente de cultura.
En apenas tres meses, Saad se ha ganado el cariño de sus pequeños lectores, que cada día le esperan impacientes, deseosos de comenzar otra jornada sorprendente.
Pero Saad no se conforma con poner en marcha sus propias iniciativas, tambien quiere aprender de sus compañeros y, al mismo tiempo, compartir con ellos sus ideas, sus inquietudes.
El pasado jueves, aprovechando que los niños tenían exámenes, se desplazó a Bojador a trabajar con Alghailani y Fetrana, otros dos grandes y fantásticos bibliotecarios. Los tres juntos cambiaron impresiones y se informaron de todo cuanto se estaba haciendo en cada biblioteca.
Fetrana, Alghailani y Saad entienden que el Bubisher es un proyecto único y que trabajar en equipo mejora considerablemente la buena marcha de sus bibliotecas.
Por otra parte, Auserd cuenta en la actualidad con una voluntaria saharaui que no solo habla español sino que, además, muestra, a decir del propio Saad, un gran entusiasmo por apoyarles y por conseguir que la biblioteca sea cada vez más visible en la wilaya.
Definitivamente, trabajar en equipo aumenta las posibilidades de éxito.
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Nava con el Bubisher
La comunidad escolar del CP San Bartolomé de Nava (Asturias), con la colaboración del Ayuntamiento y de la escuela Municipal de Música, ha organizado una jornada festiva en la que, además de un mercadillo cuya recaudación donarán al Proyecto Bubisher, se desarrollarán diferentes actividades.
COSARA, la agrupación Flor de Pomar y una representación del Bubisher, estarán también allí, apoyándoles y aportando su granito de arena para que se haga un poco más realidad el lema de su campaña: «Todos los niños y niñas tienen derecho a leer”.
Mención especial merecen Nar y Lucy que llevan meses trabajando y organizando este evento.
A las dos y a todos los que generosamente están aportando su tiempo y su esfuerzo para que el día 15 Nava sea una gran jaima, GRACIAS.
Y ni que decir tiene que estáis todos invitados a participar en este encuentro que tendrá lugar, no lo olvidéis, el día 15 de mayo en el corazón de la verde Asturias, que durante esta jornada se unirá al corazón de todos los saharauis.
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AQUÍ EMPEZÓ TODO
Esta es una de las niñas del colegio San Narciso, de Marín, donde empezó todo. Entonces fue todo el colegio, ahorrando dinero de su paga semanal, todos los alumnos, los que pusieron en marcha lo que entonces era solo una idea. Ellos hicieron posible, con tanta generosidad como solidaridad, el Bubisher echara a volar rumbo a la hamada. No solo dieron, también aprendieron: a que uno solo poco puede, pero tofos juntos, se pueden hacer grandes cosas.
Ya no están Manuela y Soto, nuestros padrinos, pero ni Vanessa ni sus compañeros han desfallecido, y, año tras año, nos convocan para ir un día al colegio y recoger el fruto del esfuerzo. Un cheque simbólico, pero dinero real para poder pagar los sueldos de los bibliotecarios saharauis, que son los que hacen posible que los chicos de los campamentos tengan acceso a la lectura, es decir, a la libertad.
Y esta niña se pone el turbante saharaui, y con ese pequeño gesto ayuda a borrar fronteras, distancias, diferencias, prejuicios. El Bubi no sería nada sin ese turbante anudado a la frente de una pequeña gallega, o al menos… no sería lo mismo.
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Un mar en el desierto
Se acerca el final del curso y van llegando las altas temperaturas en el verano desértico. Algunos de nuestros lectores se marchan a pasar las vacaciones de verano en España, Francia e Italia..
Les hablamos de la importancia que supone para nosotros, los humanos, el hábitat en el que vivimos y del cómo y el por qué hay que cuidarlo, tanto si se trata de un desierto como si es un mar o un bosque. Queremos que aprendan a respetar la naturaleza en todas sus expresiones y a que cuiden del medio ambente, tanto aquí como en sus destinos de vacaciones.
Esta vez les hemos hablado del mar y nuestro lema ha sido: «¡Los peces son nuestros amigos antes de ser nuestra comida!» Hemos leído un cuento y , una vez concluida la lectura y la expresión oral, hemos hecho un acuario de plastilina y hemos descubierto que son tan buenos dibujando como haciendo figuritas.
No nos cansamos de decir que nuestros lectores son geniales, cada día que pasa nos dan una sorpresa y, lo que es mejor, se convencen ellos de que podemos aprender haciendo lo que nos gusta.
Fetrana y ALghailani
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LUISA
Un proyecto es un mapa humano, y si no, no es un proyecto, sino un artefacto. El Bubi fue, es y será un proyecto. Y dependerá siempre de ese mapa formado por hombres, mujeres, niños, como lo ha hecho desde sus inicios. Porque el Bubisher ha dependido siempre de que cuando una mano se extienda en el aire, haya otra que la estreche, que la apriete, que la acaricie.
Pero para arrancar hubo un antes, y en ese principio es imposible no hablar de Luisa.
Ricardo Gómez ya intuyó todo lo que estamos viviendo, y no solo por bautizar al camión, por elegir un nombre para él que ha sido un auténtico talismán, sino también porque un día ya muy lejano, escuchando a un desconocido que nos recitó un poema entre las talhas de la Grara (el primer campamento del exilio), entendió que la mejor lucha por el futuro del Sáhara era que no se desgajaran de su pasado, de su poesía y su tradición oral. Sin aquella intuición, tan “ricardiana”, la idea del niño del San Narciso de llevar un bibliobús a los campamentos, hubiera caído sobre tierra estéril.
Y después, casi sin solución de continuidad, Luisa. Luisa Sánchez, que en la prehistoria nos escribió un correo ofreciéndose para ayudar en lo que pudiera, sin conocernos de nada, salvo tal vez de los libros, pero reconociendo en el Bubisher un proyecto propio.
Y lo que pudo fue estructurar la red social y vital que hizo posible que aquel primer año, entre el 2008 y el 2009, manara un torrente de voluntarios hacia el mohayam. Fue ella la que levantó las redes, la que supo ilusionar a tantos, entre los que estaba Javier Casona, el primer voluntario. Y así, usando el correo y las redes con tanta intuición como capacidad para motivar, Luisa consiguió inyectar en el proyecto su combustible humano, los “nasara” que ingenuos, ignorantes, afortunados y aventureros, pusieron en marcha el proyecto. Y desde su casa en Vigo, en la sombra, detrás de todos ellos, estaba Luisa.
Cuando por fin pudo viajar hasta allí, Luisa lloró al ver al Bubisher sobre las piedras de la hamada. Y supo abrazar a Larossi, nuestro primer saharaui, como nadie le había abrazado, y fotografiar a Hamida como nadie lo ha fotografiado.
Las redes que mueve el Bubisher, todo ese entramado que vibra en la sombra desde Suecia hasta Italia, desde Bores hasta Tenerife, tiene en su ADN a Luisa. Estuvo, está y estará. Y hoy, mientras se escriben estas palabras, cincuenta niños saharauis, cien, leen, sueñan y sonríen, y en sus risas está Luisa, son el final sin final de un camino que nunca se hubiera iniciado sin ella.


























