¿SORGO O CAÑA?

 

No sabemos si esas plantas son de sorgo, de caña o de alguna otra especie. Sin embargo esas dos antenas, esas dos panojas que con sus espiguillas otean el ventanal, son dos exploradoras del reino vegetal.

Han hundido sus raíces en una tierra con pocos nutrientes, sin agua…sólo con las lágrimas de la contracción entre el día y la noche y han ido elevando su tallo con esfuerzo recibiendo en sus hojas cualquier energía posible para seguir creciendo.

Y ahora bajo el sol de la hamada y la sombra de un patio han descubierto otros seres que se afanan sobre páginas hechas también de celulosa como ellas mismas, hojas repletas de mensajes, de textos y dibujos que esos seres escudriñan con atención.

Ignoramos si las semillas de esta planta curiosa y curtida estarán recogidas en el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, pero no hace falta porque están especializadas en aprovechar cualquier oportunidad y soportan las catástrofes naturales y los desastres causados por los hombres.

Y al otro lado otros seres, de otro reino, se afanan igualmente y crecen y esperan. Su oportunidad es la más grande porque está dictada por la paciencia

Y es que en una biblioteca se dan esas extrañas y desconocidas conexiones entre los seres que habitan la celulosa. Y mucho más en las bibliotecas del desierto.

Emilio Sánchez Blanco

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