
Uno de los retos diarios a los que se enfrentan los niños saharauis en los campamentos es su falta de zonas de juego e instalaciones adecuadas, lo que les impide disfrutar de su infancia.
Para este niño, la gran plataforma destinada a almacenar agua no es solo un tanque, sino un vasto espacio donde puede correr, jugar y crear momentos hermosos. Ante la escasez de recursos, las cosas más sencillas se transforman en un mundo de imaginación y alegría.
Un niño no necesita un parque infantil bien equipado para sonreír y disfrutar de su infancia; un pequeño espacio y una gran imaginación son suficientes para crear los recuerdos más bonitos incluso en circunstancias difíciles.
Las circunstancias aquí no permiten que los niños cumplan ni siquiera los sueños más sencillos, como nadar o jugar a diversos juegos. Crean actividades lúdicas que les brindan el refugio inocente con el que sueñan.
La hermosa y maravillosa ventana que se ha abierto en cada campamento es la ventana de la biblioteca; es el lugar donde los niños sobresalen en diversas actividades.Los diversos y variados libros nos ofrecen una amplia gama de beneficios, que incluyen lectura, escritura, dibujo, teatro, clases de español e incluso novelas y otros tipos de libros que atraen tanto a jóvenes como a adultos.
En tan solo unos días, comenzará una nueva temporada en las bibliotecas…..Gracias a todos los que trabajan en este maravilloso proyecto, y un agradecimiento especial a las familias que acogen a los niños saharauis. Les digo que son el refugio que da cobijo a todo un pueblo.
Un cordial saludo.
Suadu Mahsan






