
Antonio García Teijeiro, premio nacional de Literatura Infantil y Juvenil, siempre ha estado ahí, cerca del Bubisher, casi desde su creación. Dedicó al proyecto más de un artículo largo en La Voz de Galicia, y siempre que aparece el Sáhara se acuerda de las bibliotecas en el desierto. Ya escribió versos tan hermosos como estos en los que lamenta no haber estado nunca en los campamentos físicamente, pero sí con su pensamiento y su cariño:
No fui a tu jaima,
no,
pero traigo en estas hojas
poemas arrugados
de ríos y veredas
los besos de los niños
palomas por el aire,
algunas hojas secas
y sueños de cristal
para que tú
los leas.
Ahora ha incluido al pájaro de la suerte en un libro compartido con Jordi Sierra i Fabra, y nos regala el recitado de este poema, porque los versos son las balas amorosas de los guerreros fieles al suyo y a todos los pueblos.
Gracias, compañero, por compartir panes y versos.
Gonzalo Moure






