
A veces, una iniciativa escolar tiene la capacidad de abrir horizontes. Eso es lo que ha ocurrido en el CEIP Gerardo Diego de Santander, que este curso ha decidido destinar la recaudación de su mercadillo solidario a Alouda Cantabria y nosotros queremos concretarlo en el proyecto Bubisher. Para nosotros, es un encuentro nuevo, pero lleno de significado. El centro organiza cada año este mercadillo y elige una entidad a la que apoyar; esta vez llegaron hasta Alouda Cantabria, y lo recogemos con agradecimiento y responsabilidad.
Lo que ha hecho el Gerardo Diego no es solo una aportación económica. Es una forma de acercar a su alumnado a otras realidades, de mostrar que la solidaridad también se aprende en la escuela y de demostrar que la educación puede tender la mano más allá de sus muros. Que los niños y niñas de Cantabria se vinculen con los niños y niñas de los campamentos de refugiados saharauis es profundamente valioso. Queremos que la lectura, la curiosidad y la vida que se genera dentro de las bibliotecas del Bubisher encuentren eco en otras infancias, en otros patios, en otras miradas.
Nuestro deseo es que este sea solo el inicio. Por eso, volveremos en septiembre para compartir más sobre el Sáhara, sobre la vida en los campamentos, sobre la infancia saharaui y sobre el papel transformador de las bibliotecas del Bubisher. Aspiramos a que esta relación nos enriquezca mutuamente y podamos aportar nuestro granito de arena. Porque cuando una comunidad educativa decide mirar más lejos, algo importante empieza a cambiar.
Queremos agradecer al alumnado, a sus familias y al profesorado su gesto. Es una suerte contar con docentes que educan en valores, que entienden la solidaridad como parte de la formación integral y que acompañan a su alumnado a descubrir que el mundo es diverso y que todas las realidades merecen ser conocidas, respetadas y, a veces, ayudadas.
Gracias Comunidad educativa del CEIP Gerardo Diego de Santander.






