

Con una sonrisa espléndida y con el aplomo que la caracteriza, Susana Cremades abrió la puerta de la LibreIría, su sueño hecho realidad. A pesar de que la tarde estaba desapacible, cientos de personas asistieron a la inauguración de esta nueva librería en Cangas de Onís, un espacio acogedor y lleno de detalles que definen a Susana.




Un gran panel con fotografías y textos de grandes mujeres, muchas veces olvidadas, muchas veces silenciadas, cubre una de las paredes de la librería. Y bajo él, un rincón dedicado al Bubisher, a las bibliotecas de los campamentos de personas refugiadas saharauis, porque en palabra de la propia Susana, muy vinculada a este pueblo, que la cultura llegue allí donde nadie se preocupó de ayudarles a alimentar el conocimiento y el espíritu crítico a través de la lectura, merece un espacio propio.

El principal objetivo de Susana no es solo vender libros, es dar visibilidad a los y las sin voz a través de encuentros con autor, de charlas con personas que cuenten sus historias asociadas a la Memoria Histórica, diálogos abiertos para la reflexión sobre el pasado más reciente. Es hacer de la LibreIría un espacio abierto a la cultura.
Desde hoy, Cangas de Onís cuenta con un inmenso ventanal que nos permite transitar, a través de los libros, por ese complicado laberinto que es el mundo.
Gracias, Susana.






