NO DEJES QUE EL PLANETA LLORE

Nadie sabe mejor que los saharauis lo que es vivir en un desierto. Ellos viven en el desierto del desierto, en la infértil hamada. Y este curso, en las bibliotecas del Bubsiher, se va a trabajar en el medio ambiente. Saben también que el plástico ha invadido las calles de los campamentos, y el estómago de las cabras que andan sueltas, comiendo lo que pueden.
En la biblioteca de Ausserd, Enhamed reunió a un buen grupo de chavales asiduos para leerles el libro “Elige el verde”, en el que se dan muchas ideas para preservar el medio ambiente. Al acabar la lectura, todos se pusieron manos a la obra para confeccionar una preciosa pancarta, con la frase “No dejes que planeta llore”.
“También les enseñamos a apreciar el entorno plantando árboles y cultivando plantas, una forma de ligar a los niños a la biblioteca, para que ellos mismos rieguen sus plantas», dicen Sahla y Alghailani. Los niños de Bojador han entendido muy bien lo que contamina y lo que mejora la calidad de vida y lo han plasmado en un precioso mural.


Y al mismo tiempo, en Smara, un grupo de jóvenes veterinarios de la facultad de Zaragoza, que están desde hace semanas cooperando en sanidad animal, daba una charla en el Nido, sobre el peligro de la ingesta de plásticos por las cabras, y sobre cómo tratar a los animales para evitar enfermedades infecciosas.

También los niños de Dajla se sumaron a esta campaña de apoyo a la mejora del medio ambiente y lo hicieron recogiendo toda la basura que había en los alredores de la biblioteca. Un magnífico trabajo que aporta, además, una enseñanza que poco a poco va calando y que no es otra que la de mantener el entorno limpio

 

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