LECTURA AL AIRE LIBRE

 

 

Todos los niños tienen derecho a disfrutar de la lectura y las bibliotecas están abiertas para todos ellos. Pero quien conoce los campamentos sabe que las distancias entre las distintas dairas son enormes y que, por este motivo, muchos niños no pueden desplazarse hasta ellas, así es que ellas se desplazan hasta los niños en el bibliobús. Eligen un lugar abierto y el bibliotecario lo aparca. La sombra que proyecta se convierte en una enorme alfombra. La magia está servida. Un libro se abre y el motor de la imaginación hace que todos emprendan un viaje hacia otros mundos subidos en la alfombra voladora.

Para todos ellos es una experiencia maravillosa, que solo es posible gracias a que cada biblioteca cuenta con un bibliobús y con unos bibliotecarios magníficos

 

 

 

 

 

 

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