Vigo-Osuna-Bubisher de Dajla

Se llaman Eva y Rafael y son de Vigo. Gertrudis y Pablo son de Osuna. Ellos no se conocían puesto que Vigo y Osuna distan entre sí unos 820 kilómetros. Se conocieron gracias al programa Vacaciones en Paz el primer año que acogieron a niños saharauis para que pasaran parte del verano lejos de la hamada. La casualidad hizo que sus niños de acogida fueran hermanos y les pareció buena idea coincidir unos días. Desde entonces, todos los años acuden en Semana Santa a Dajla y conviven con Juera, Meimuna y Mahmud y su familia. Ha habido bodas, bautizos… Ha pasado el tiempo y todos los años vuelven a los campamentos y sus hijos de acogida hablan español con acento de Vigo, con acento de Osuna y con acento saharaui.

Este año han acudido a la biblioteca Bubisher de Dajla que es también, como todas las bibliotecas Bubisher, un punto de encuentro y una casa de la cultura y allí asistieron a la presentación del libro de Jorge Molinero Toda la muerte para dormir. Los que estudien el mantenimiento del español en el Sáhara tendrán que tener en cuenta la aportación de esos miles de personas de a pie, con sus distintos acentos, que han participado en el programa Vacaciones en Paz y el esfuerzo que están haciendo las bibliotecas Bubisher para que el español no se pierda.

El Instituto Cervantes fue creado por España en 1991 para promover universalmente la enseñanza, el estudio y el uso del español atendiendo al patrimonio lingüístico y cultural que es común y debería recordar que también existe esta comunidad hispanohablante repartida entre los campamentos de refugiados de Tindouf, los territorios liberados, el Sáhara ocupado y la diáspora saharaui.

Vienen a colación aquí las sabias palabras de don Quijote: “Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén” (…)

            Gracias a todos esos Quijotes y Sanchos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *