“BUBISHER: EL MILAGRO DE LAS BIBLIOTECAS EN EL DESIERTO”. Coloquio en el Colegio Mayor Chaminade

El colegio mayor Chaminade tiene una larga trayectoria de apoyo a la causa saharaui y son numerosos los eventos que celebra a lo largo del año sobre este tema. En esta ocasión un grupo de estudiantes allí residentes y que forman parte de la asociación Nuestra Jaima promovió un coloquio sobre el proyecto Bubisher, que se ha celebrado el pasado 21 de marzo.

Liman Boisha y Mónica Rodríguez explicaron este milagro por el que han florecido cuatro bibliotecas en los campamentos de refugiados de Tindouf: cómo se inició, desde la sencilla e inocente idea de un escolar gallego hasta la reciente inauguración de la biblioteca del campamento de refugiados de Dajla; cómo se trata de un proyecto en el que los bibliotecarios y bibliotecarias son saharauis, apoyados en sus actividades de promoción de la lectura por voluntarios que acuden a desarrollar las más variopintas tareas (kamishibais, teatro, dibujo, fotografía, pintura, talleres de lectura, divulgación de la ciencia…)

 

Liman respondió a varias preguntas de los participantes y leyó uno de sus poemas publicado en Ritos de Jaima. Mónica nos explicó el proceso de elaboración de su próximo trabajo: Agua y Arena que está en vías de inminente publicación. En las cristaleras de un pasillo próximo a la sala donde se celebró el encuentro, unos maravillosos dibujos de Elena Díaz-Roncero Fraile ponían imágenes a una explicación del conflicto del Sahara Occidental.

Pero sobre todo se operó el milagro de ver cómo un grupo de chicas jóvenes -Elvira, Ainhoa, Irene, Candela, Lidia, Julia y Elena- estaban interesadas en cambiar el mundo sin sentirse el centro de nada: solidarias, aventureras, quieren aunar su formación en Literatura, Magisterio, Estadística, Periodismo y Humanidades, Ingeniería aeroespacial, Historia y Literatura clásica, Ilustración y sus futuras profesiones con el cambio de lo establecido. Una sensación mágica flotaba en el ambiente…el de una nueva generación que se incorpora llena de energía y conocimientos a la defensa de una causa tan elemental como justa: que los niños y jóvenes de los campamentos saharauis tengan la oportunidad de abrir la ventana de la lectura y conocer el mundo.

El té que preparó Dah, estudiante saharaui residente en el Chaminade, y los buenos oficios del director Sergio Suárez ayudaron sin duda a que fluyeran las palabras sensatas y los acuerdos entre personas.

 

 

 

 

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