ENRAIZANDO RIZOMAS

He estudiado Bellas Artes, pero nunca pinto, aunque a veces hago excepciones. No soy saharauia pero me preocupan los problemas que aquí suceden e intento, con todas mis contradicciones, arrimar el hombro para intentar solucionarlos o, al menos, aliviarlos.

De esta combinación surge el por qué he pasado tres semanas subida en un andamio frente a la fachada de la biblioteca de la wilaya de Dajla.

Soy muy consciente de que a gran parte de la población no le gustará la pintura, pero de eso se trata también, enfrentarse a lo diferente, a lo nuevo. Porque todos tenemos que luchar con lo desconocido para aprender y mirar hacia el pasado, para hacerlo bien. Todos tenemos que ser rizomas, pero sin olvidar nuestras raíces.

 

Smara tiene el azul del mar, Bojador el verde de las talhas, a Auserd pronto llegará el viento y en Dajla ya enraízan los rizomas que abalan y estabilizan los diez años del Bubisher en la hamada.

Gracias a Mohamed Sulaiman, Ahmed Mohamed Lamin e Irribarrez  por hacer sus propias excepciones y acompañarme a sostener los pinceles.

Inés G.Aparicio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *