15 DÍAS, GRANDES MOMENTOS

Acabamos de regresar de los campamentos con todo el cansancio del largo viaje de regreso y con toda la energía que hemos acumulado durante estos 15 intensos días.

Es imposible transmitir fielmente lo que supuso cada instante vivido, cada encuentro, cada sensación… hay que estar allí para entenderlo. Lo más importante, lo que más huella ha dejado en nosotras, es la calidad humana de nuestros compañeros saharauis que ya son muchos y forman un equipo extraordinario; el compromiso con el proyecto y el inmenso esfuerzo que está haciendo Suadu (Inés) y la alegría de los niños cuando llega el Bubisher a sus escuelas y guarderías o van a la biblioteca a participar de las lecturas que allí se hacen cada tarde.

Estuvimos en los cuatro campamentos y en todos ellos la actividad en las bibliotecas es constante: Encuentro con el gran poeta saharaui Beshir Ali, teatro, acercamiento a juegos tradicionales, presentación del libro de Alicia Guisado “Un viaje al jardín del desierto”, sesiones de kamishibai en las escuelas, encuentro con los jóvenes de la escuela de cine Abidin Kaid Saleh… Y así, un día tras otro: de Smara a Dajla, donde tuvimos el privilegio de compartir con Suadu, Marmada y Krikbat intensas sesiones de trabajo y de comprobar su compromiso con el proyecto. De Dajla a Bojador, donde trabajamos con niños pequeños de guardería y jóvenes a los que Alghailani presentó el proyecto y donde nos encontramos con dos amigos entrañables: Hamida y Ahmed Mohamed Fadel. De Bojador a Auserd, maravillosa labor la que hacen Gajmula y su equipo, innovando, buscando nuevas fórmulas para asociar cada libro a actividades que hacen pensar, y mucho, a los lectores que cada tarde llenan su biblioteca, que ya se queda pequeña de tantos como la frecuentan. Y de Auserd a Smara donde la actividad fue frenética dada la circunstancia de que esos días se preparaba el Sahara Marathon.

Allí, la representación de la obra de teatro “Ali y el panadero” nos fascinó. Un gran trabajo de su directora Madja y de su compañera Gigi, unos magníficos decorados hechos por Brahim y una espectacular actuación de los actores, sin olvidar al narrador, Mohamed Moulud, hicieron que la tarde del pasado jueves fuera verdaderamente especial.

Nuestra estancia, tanto en Protocolo de Smara como con una familia en Dajla también es digna de mencionar. Decir que nos trataron de maravilla es poco. Nos sentimos como en casa, rodeadas de amigos y siempre acompañadas por Hassena, que en todo momento estuvo pendiente de nosotras, que nos transportó de una wilaya a otra, a pesar de todo el trabajo que tenía con la gente del Sahara maratón y que, además de todo eso, nos hizo reír con sus bromas y su siempre buen humor.

A todos, gracias por haber hecho posible que estos 15 días se llenaran de grandes momentos.

Luisa, Belén y Palma

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *