VOCES QUE CUENTAN: LIMAN BOISHA

Además de ser el presidente de la Asociación Escritores por el Sahara Bubisher, Liman Boisha es uno de los grandes poetas de la Generación de la Amistad Saharaui, pero, sobre todo, Liman es una magnífica persona; conserva íntegro el espíritu de la hospitalidad que define al pueblo saharaui, mantiene intacta la memoria de lo que fue su infancia y apuesta por  un  futuro, para los niños y jóvenes saharauis, en el que la cultura sea su brújula.

La wilaya de Dajla, tan lejana como hermosa, esta siempre en su mente y hoy, cuando una nueva biblioteca ha abierto sus puertas allí, Liman ha querido recordar el pasado de este campamento y lo que el Bubisher puede significar para sus habitantes.

DAJLA

Hace años nadie quería ir a Dajla, ni hacer ningún proyecto allí, porque el campamento estaba lejos, a más de cien kilómetros de Tinduf.

Dajla fue la wilaya que acogió durante los primeros momentos del exilio, finales de 1975 a los sobrevivientes de los bombardeos de Um Draiga, porque no podían soportar los ruidos de los aviones argelinos, que aterrizaban y despegaban en el aeropuerto militar de Tinduf.

En los años noventa la población de Dajla empezó a emigrar a otras wilayas, hasta se llegó a pensar en su desaparición.

Y sonaron las alarmas en Rabuni y empezaron las interrogantes: ¿Cómo retener a las madres y sus hijos, a la gente mayor, que quería estar cerca del hospital Central?

Las autoridades saharauis pusieron una garita con teléfono vía satélite, pero la gente siguió recogiendo sus jaimas e instalándose en Auserd. Les ofrecieron algunos viejos ordenadores y una línea de internet lenta, pero eso no compensaba el largo trayecto de la vieja ambulancia de la wilaya y siguieron marchando a Smara.

El Frente Polisario convirtió a Dajla en la sede permanente del Festival de Cine del Sáhara, Pero los días del festival eran pocos, y el año era largo, duro, siempre lleno de obstáculos, ese entretenimiento ni siquiera compensaba a los más jóvenes. Así que siguieron marchando, principalmente a la wilaya de moda: Bojador, la más cercana a Rabuni y a Tinduf.

Sólo cuando llegó la carretera asfaltada, la gente empezó a valorar quedarse, no mudarse a otras wilayas.

Ese es el pasado de Dajla.

Ahora, el proyecto Bubisher puede darle una razón más a la población de Dajla. Una razón tan sólida como una carretera asfaltada: el Bubisher que ayudará, en parte, a la educación de sus hijos e hijas

El Bubisher es una ventana abierta al futuro, hasta que todos los refugiados recojamos nuestras jaimas y baúles y emprendamos Alouda, el retorno, a nuestra patria libre. Esperamos que pronto. Inchalah.

Limam Boisha

 

 

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