ECLIPSE DE LUNA

Paradójicamente , el techo del mundo es de una belleza extraordinaria y sobrecogedora cuando se contempla desde la árida tierra en la que se asientan los campamentos saharauis.

Allí, la luna roja de ayer por la noche no tuvo que soportar ningún tipo de contaminación lumínica y pudo verse en todo su esplendor. Enorme, silenciosa y mutante. Del blanco plateado al rojo intenso, del rojo intenso al blanco plateado de nuevo. Rodeada por miles de estrellas, con Marte a su lado como un guardián celeste, la luna llena de julio se deslizó por la sombra de la Tierra dejando sobre la hammada ardiente su mejor imagen. Un regalo para quienes viven un verano infernal. Una foto atrapada desde la distancia, para quienes hubiéramos querido verla sin más luz que la suya.

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