VOLUNTARIOS 2017-2018

Se cierra el curso para los voluntarios Bubisher con el deseo de que todos los que este año han dedicado un tiempo de su vida a colaborar en los campamentos, vuelvan a embarcarse en esta maravillosa aventura de compartir experiencias, de dar y de recibir. Ellos, y todos los que en años anteriores pusieron su esfuerzo y su entusiasmo en su labor de voluntariado.

En el curso que ahora finaliza, todos y cada uno de los voluntarios llevaron consigo un proyecto que dio sus frutos en las bibliotecas y que dejó una huella en bibliotecarios, monitores y lectores. Todos y cada uno de ellos se pagaron sus pasajes de avión, su visado y su estancia y manutención, como es de precepto para todos los que optan a ir a los campamentos con el Bubisher, y como ya hicieran todos los voluntarios de años precedentes.

A finales de septiembre, viajaron Gonzalo Moure, Marcos Reina y Palma Aparicio. Su trabajo consistió en poner en marcha el nuevo curso en las tres bibliotecas y en cerrar la negociación para la construcción de la biblioteca de Dajla. A ellos les siguió Josep Lluis Pérez, que se desplazó desde Inglaterra, para llevar a cabo un proyecto de animación a la lectura en el campamento de Smara. Poco después, llegaría Maite Ramos para impartir un curso de Kamishibai en Bojador, seguida de Julián Jiménez, Susana Falcón y Beatriz Martínez que trabajaron con ahínco en las escuelas y en la biblioteca de Smara. Ya a finales de diciembre, Jorge Muñiz y Alicia Ocio llevaron consigo un proyecto basado en el deporte, mientras Inés G.Aparicio recorría todas las bibliotecas, poniendo, como siempre, su conocimiento del proyecto a disposición de todos.

Un salto en el tiempo hasta marzo, mes en el que se dieron cita muchos voluntarios repartidos por las tres wilayas. Etoitz Guerrero y Mónica Rodríguez coincidieron en Smara, él con un fantástico curso de fotografía; ella , acompañada de sus dos hijas, coordinando el que será un nuevo libro escrito por niños españoles y saharauis. Poco después, llegaba Sergio Otero con un proyecto cargado de misterio e intriga que fascinó a los niños.

Y, como no, el grupo de Alouda Cantabria hacía, simultáneamente, un magnífico trabajo de animación a la lectura en la wilaya de Bojador, mientras que en Auserd, Suad, voluntaria argelina, llenaba de colores la biblioteca. Finalmente, Fina Díaz y Jesús Cutilla, ponían el broche de oro al trabajo de voluntariado de este curso.

 

 

Todos llegaron felices por el trato recibido y satisfechos con el trabajo realizado.

A todos, gracias por el tiempo, el esfuerzo y el cariño con el que afrontaron su labor de voluntariado.

 

 

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