Primer encuentro de Bibliotecas Populares

Aunque una climatología adversa no nos permitió viajar a Salamanca, nos sentimos parte de este encuentro y muy de acuerdo con todo lo que allí se dijo. Alejandra Sánchez, una de las anfitrionas, nos lo resume así:

 

El 3 de febrero se celebró el primer Encuentro de Bibliotecas Populares en la Biblioteca Popular Giner de los Ríos de Salamanca.

Participaron en el mismo la propia biblioteca Giner de los Ríos como anfitriona, la Asociación Cultural La Aldea de Ciudad Rodrigo, la Asociación de Vecinos de Huerta Otea y bibliotecarios de Salamanca que, a título personal, aportaron sus conocimientos y opiniones al Encuentro.

Disculparon su ausencia, por diversos motivos, la Asociación Bubisher, la biblioteca Santiago de Gijón y la tienda de Lope de Olmedo.

Durante la mañana se presentaron los proyectos de la Asociación La Aldea y la Biblioteca Giner de los Ríos seguidas ambas presentaciones de un turno de preguntas y debate. Uno de los aspectos claves en ambas experiencias fue el entorno en el que cada una había surgido y cómo este entorno determina distintas formas de intervención y distintas circunstancias que repercuten en los proyectos, ya sea para bien o para mal.

La tarde comenzó con la presentación de la experiencia de la Asociación de Vecinos de Huerta Otea en el inicio de una biblioteca en su barrio y, a continuación, se abordó el debate sobre la relevancia social de este tipo de experiencias.

En este sentido, una de las conclusiones más importante fue el reconocimiento de que este tipo de experiencias son de calado lento, que tienen sus altibajos, a veces con momentos de desmotivación o cansancio. Se llevan adelante por voluntarios y no cuentan con ayudas institucionales sino que se financian con el ingenio y el trabajo de los propios voluntarios lo cual es positivo puesto que el proyecto no está limitado y puede seguir su propio recorrido pero, por otro lado, supone un inconveniente en cuanto a la disposición de recursos.

Sin embargo, cuando una situación pone en peligro el proyecto, como ocurrió con la quema del kiosco-biblioteca de Ciudad Rodrigo, la sociedad responde con apoyo e interés en que estas experiencias sigan adelante.

Para ajustar mejor estas experiencias a la sociedad, se planteó la reflexión sobre tres aspectos:

  • ¿Para qué quiere la biblioteca el entorno social en el que se inscribe? (barrio, pueblo…)
  • ¿A quién se dirige la biblioteca?
  • ¿De quién es la biblioteca?

Otro punto de debate interesante fue el planteamiento de la función de las bibliotecas en la actualidad. Se señaló que dicha función está cambiando en todo el mundo a favor de una mayor apertura a distintos intereses y priorizando la idea de biblioteca como lugar de encuentro.

Se creó un grupo de trabajo sobre literatura infantil y juvenil que se reunirá con carácter mensual.

Se valoró la necesidad de disponer de medios digitales para la publicidad de las actividades que sean ágiles y eviten costes.

También se plantearon otras actividades que se podían poner en marcha como Conciertos Efímeros, Abecedarios con textos literarios bajo las letras, juegos de mesa al aire libre…

La valoración del Encuentro ha sido muy positiva y por ello se ha quedado en mantener otros encuentros y estar en contacto para compartir experiencias, recursos y, lo que es más importante, motivación y fe en nuestros proyectos.

 

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