CON ALAS DE BUBISHER

Hay objetos que parecen tener vida propia, quizás, porque forman parte esencial de la nuestra, porque en ellos dejamos nuestras huellas y con ellos compartimos momentos de gloria y de derrota.

Este es el caso del bubisherito, el primer minibibliobús que recorrió incansable la wilaya de Bojador, que transportó niños y sueños, que recibió, antes de llegar a los campamentos, las caricias de Ángel Oria y de todo el equipo de Alouda, que atravesó media Argelia conducido por Taquete y que, un buen día, cansado de tanto ir y venir, se paró.

Sin embargo, este pequeño gigante no ha querido desaparecer de la vida del Bubisher y ha sido transportado hasta las puertas mismas de la biblioteca de Bojador, para integrarse en y con ella. Ahora, no solo hace de parapeto para que la arena no entre veloz en el porche, además, abre sus puertas y de su espacio interior sale una alfombra mágica que permitirá hacer algunas actividades al aire libre y formar diferentes grupos de trabajo

Verdaderamente, el bubisherito de Alouda está vivo y tiene alas de bubisher.

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